Gran calidad de vida

Además de ser un destino comercial de primer nivel, la Región Isla de Francia ofrece una gran calidad de vida.

Un equilibrio perfecto entre el maravilloso centro histórico de la ciudad y las zonas verdes, lagos y ríos accesibles, con un 75% de la región que ofrece algo para todo el mundo. La reconocida e inigualable oferta cultura de la región se traduce en una actividad constante, ya sea una exposición en un museo, una actuación o cine.

Los recién llegados también encontrarán un sistema educativo de primera línea con una variedad de programas que se adaptan a las necesidades de familias y estudiantes internacionales. Actualmente, existen 156 secciones internacionales en 17 idiomas, desde preescolar hasta formación superior. Los más gourmets se deleitarán con la increíble escena gastronómica que dirige el movimiento de alimentos orgánicos locales.

Otra de las grandes ventajas de vivir aquí es la moderna infraestructura de transporte que conecta la región con Francia, Europa y el mundo, con un rápido red de metro, tren suburbano, trenes de alta velocidad y tres aeropuertos internacionales. Todo ello, mucho más accesible que en otras ciudades del mundo, lo que permite a todo el mundo poder construir su futuro profesional y personal.